Supervisamos la obra en representación tuya —no del constructor— para verificar que lo que se está construyendo cumpla el diseño, la normativa técnica y el presupuesto pactado.
Actuamos como los ojos técnicos del cliente durante la obra: revisamos avances, materiales, calidad y cortes de obra, e informamos de forma objetiva, sin conflicto de interés con el contratista.
Verificación de que la obra se ejecute conforme a planos, normativa (NSR-10) y especificaciones técnicas.
Revisión de cortes de obra, actas y cumplimiento del cronograma y las obligaciones contractuales del constructor.
Control de que los pagos realizados correspondan al avance físico real de la obra, evitando sobrecostos.
Reportes claros y regulares, con registro fotográfico, para que tengas visibilidad total del proyecto.
Atendemos proyectos en Bogotá y Cundinamarca de forma presencial, y en Cartagena, Barranquilla y el resto de Colombia con un modelo de trabajo remoto apoyado en visitas puntuales cuando el proyecto lo requiere.
La interventoría la contrata el cliente y actúa en su representación, de forma independiente al constructor. Esto evita el conflicto de interés de que quien construye sea también quien certifica que todo está bien hecho.
Sí, es el caso más común: te contratamos exclusivamente para supervisar en tu nombre una obra que ejecuta un tercero.
Lo definimos según el tamaño de la obra; lo habitual es un informe quincenal o mensual con registro fotográfico, hallazgos y recomendaciones.
Sí. La interventoría requiere visitas periódicas a la obra, así que para proyectos en la región Caribe coordinamos la frecuencia de visitas según el alcance del proyecto.
Cuéntanos tu proyecto por WhatsApp y te respondemos con una propuesta y un cronograma claro.